Consejos para el mantenimiento

Siempre será importante llevar nuestros esquís a un buen taller, para una revisión completa profesional. Lo más aconsejable es hacerlo dos veces en la temporada, pero si no nos es posible al menos deberíamos
hacerlo en su comienzo.

 

Consejos:

  •  Cuando termines tu jornada de esquí, sécalos y limpia bien las suelas, eliminando la suciedad que se haya acumulado, así evitarás que se oxiden.
  • Cuando seques los cantos, cubrelos levemente con vaselina.
  • Lleva los esquís siempre en la funda.
  • Cuando llegues a casa, sácalos rápidamente de la funda para que se sequen bien. Guárdalos en un lugar seco y oscuro.
  • No los claves en la nieve si está muy dura.
  • Cuídalos del sol, que les afecta. Es mejor no dejarlos con la suela puesta al sol.

 

Una recomendación es que llevéis siempre con vosotros una toalla para limpiar los esquis de la nieve que puedan tener.

 

En cuanto a las botas, haced lo mismo, pero cuando os las quitéis, es necesario que las dejéis cerradas por el primer gancho, con el botín bien ajustado, lo mismo que el velcro. De esa manera al día siguiente no os costará ponérosla. Guardarlas en un lugar seco, pero nunca debajo de una fuente de calor, tampoco las dejéis en el coche, ni en una posible terraza del lugar en el que os alojéis. Como consejo, para quitar la humedad, meted un poco de papel de periódico en el interior del botín.